A Dónde ir este fin: a Malinalco

cibermarketingvirtual-painter1.jpg

 

Cuando tenía 14 años visité por primera vez este pueblo hermoso, fue en un paseo de la escuela y acompañada por mis imberbes compañeritos de la secun, desde entonces quedé prendada pero pasaron 25 años para que regresara.  A Malinalco lo encontré espléndido, con sus calles empedradas y la capilla de Santa Mónica y el Templo del Divino Salvador en donde se encuentra el hermoso convento agustiniano con sus techos y muros cubiertos por hermosos murales al fresco con motivos barrocos que representaban las especies vegetales más importantes para los indígenas de la región lo que es considerado actualmente una de las primeras muestras artísticas del mestizaje cultural mexicano.  Este marco puede quedar perfecto para dar un concierto clásico, montado en el atrio de la iglesia y dirigido para celebrar un aniversario corporativo o una celebración, ofreciendo una cena al pie de las magnéticas  montañas.

Para entender un lugar o a una persona debes conocer su pasado para entonces poder sentir su esencia y Malinalco definitivamente es místico. Fue habitado por las culturas teotihuacana, tolteca, matlazintla y azteca durante épocas prehispánicas.  Aún perdura un importante sitio arqueológico ubicado en la cima del Cerro de Ídolos.  Para llegar hay que subir 426 escalones en medio de vistas y paisajes que también te quitan el aliento. A este lugar acudían los legendarios caballeros águila para  realizar ritos de iniciación como guerreros mexicas, estos consistían básicamente en realizar varias perforaciones en el cuerpo del iniciado y para ello los sacerdotes utilizaban garras de águila o espinas de maguey.  El sitio tiene varias edificaciones pero la más importante es la “Casa de las águilas y los Tigres”, es una pirámide-templo tallada directamente sobre la piedra de la ladera de la montaña, característica que se puede comparar con los speos, templos funerarios de la civilización egipcia, que eran tallados en la roca de las laderas; los más sobresalientes se encuentran a miles y miles de kilómetros de Malinalco en Abu Simbel. 

  La vista del valle es liberadora y puedes ver a los visitantes en larga contemplación o lo que es lo mismo recuperando fuerzas para la bajada.  Ya en el pueblo, con hambre y sed, puedes comer en “Las Palomas” restaurante típico con grandes novedades gastronómicas como la jamaica frita sobre salsa de queso manchego o la tradicional trucha empapelada a la hierba santa.  Solo como breviario cultural  quiero comentar que las truchas que encontramos desde la Marqueza, Valle del Silencio, Malinalco etc. fueron traídas a la región por suizos asentados en la zona. 

Regresando al pipirin, un lugar formidable para comer y domir es “Casa Limón”, un hotel que te hace sentir como en tu casa; no tienes que registrarte a tu llegada y no tienes que pagar a cada paso.  Hospedarte o visitarlo es toda una experiencia.

Todo esto a tan solo 70 km de la ciudad de México saliendo por la México-Toluca y desviándote hacia chalma en la Marqueza.  De verdad no me da comisión Peña Nieto ni tengo changarro allá,  pero no es mala idea reencontrarse con Malinalco.

Una respuesta para “A Dónde ir este fin: a Malinalco”

  1. alvaro pineda Dijo:

    soy arqueologo, al ver tu pagina me motivo a escribirte y felicitarte, es una exelente sintesis, sigue disfrutando de la vida

Escribe un comentario